Un total de 88 clubs como Barça, PSV, Liverpool o Juventus estuvieron ayer en el estadio para estrechar lazos de cara a futuros acuerdos
Los mercados fueron el origen de las ciudades. Entonces funcionaban con el trueque de los diversos productos que allí se ofrecían y ahora, en algún caso, como el que nos ocupa, funcionan con dinero. En general, mucho dinero. Hoy en día algo menos.
Ayer el Camp Nou se convirtió en el gran mercado del fútbol, algo así como el Gran Bazar de Estambul: en lugar de especies, futbolistas; las bases de datos de jugadores hacían la vez de alfombras y los mercaderes fueron sustituidos por los clubs. Y, como pasa en los grandes bazares, se dialoga mucho, se regatea bastante y se vende poco. Emilio Affuso, representante del Parma, lo explicaba así: “Se habla, básicamente se habla, y, ¿quién sabe?, quizás se pueda hacer algo”. Affuso fumaba un cigarro mientras charlaba con Antoni Alexandrakis, de la empresa Think Ball, en la explanada que da acceso al palco del Camp Nou.
Alexandrakis, cuyo apellido es griego gracias a su padre, es brasileño, pero trabaja con futbolistas daneses, a los que ayer trataba de dar salida en diversos clubs: “Mira, no me quedan tarjetas de presentación”, asegura mientras muestra una caja metálica vacía. ¿Ha cerrado algún trato? “No, de momento no”.
Pero, pese a ello, Boca Juniors, Juventus, Valencia, Zenit, Liverpool o Blackburn, algunos de los 88 clubs allí presentes envían a sus ejecutivos para trabajar. Algunos se citan de forma previa, vía telefónica, otros lo hacen cara a cara, mirándose las acreditaciones.
El Gran Bazar del Camp Nou J.M. AROLAS El vestíbulo en el que los socios de tribuna charlan antes, durante el descanso y después de los partidos del Barça se llenó ayer de mesas con identificadores de cada entidad. Allí se acercaban los representantes de las diferentes agencias de futbolistas, pero también empresarios como Jordi Urquijo y Jesús de Pablos, responsables de la empresa 1d3a. Se trata de un “sistema profesional de vídeo análisis subjetivo y creación de vídeo informes”, tal como indica su página web. En definitiva, radiografías depuradas y detalladas sobre infinidad de futbolistas.
Uno de los grandes responsables de la que ayer se lió en el Camp Nou es Matteo Campodonico, creador de Wyscout. Se trata de una empresa que nació en 2004 con una cámara que costó 300 euros y un PC con la que grababa partidos de fútbol local. Hoy en día ofrecen sus servicios a más de 200 clubs, entre ellos Barça, Arsenal, PSV, Inter o Borussia Dortmund. También a agencias como Bahía, Traffic o Base Soccer. Y federaciones como la inglesa, la portuguesa, la griega o la española.
Entre la actividad del Wyscout Forum, que es como se llama el mercado organizado ayer en el Camp Nou, el Princesa Sofía también fue escenario un día antes de conferencias sobre la organización de los departamentos de ‘scouting’ o las mejores estrategias para rastrear el mercado. La cita acabó ayer por la noche en la discoteca Privé Barcelona, donde los bolígrafos, las tarjetas y los ‘smartphones’ fueron sustituidos por un buen gintonic. De hecho, seguramente allí se cerraron muchos más tratos que durante los dos días de reuniones.

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